Es importante la organización. Lo primero revisar la despensa y ver qué tenemos y qué deberíamos usar para que no caduque, aunque yo no soy de tener mucho en la despensa, siempre hay alguna lata y cosas que si no te das cuenta acaban en la basura en la limpieza general. Después la nevera, ver qué se ha quedado y es aún aprovechable, que está para tirar (espero no os haya quedado nada para tirar), aprovechamos a pasarle un poco la bayeta y revisamos el congelador, en mi caso, al igual que en la despensa no hay mucho, me gusta ir comprando semanalmente e intentar que no queden cosas en los rincones olvidadas.
Bien, ahora ya tenemos claro qué es lo prioritario para cocinar (de lo que ya tenemos) y debemos a partir de ahí realizar los menús diarios de la semana. Yo primero escribo los menús, luego pienso cómo los voy a cocinar, (a veces busco recetas en internet o en los libros de cocina que tengo en casa para inspirarme), escribo la receta en el blog (si no la tengo ya) y por último hago la lista de la compra.
Teniendo claro qué y cómo quiero cocinar, es fácil realizar la lista de la compra y no picar en el supermercado cuando vas. Esto es fundamental para ahorrar el máximo posible, ya que si vas bien organizada no tienes extras en la cesta de antojos de última hora o cosas que luego no voy a utilizar.
LUNES
Lentejas
Cestillos de brandada de bacalao
MARTES
Crema de judías verdes
Pimientos rojos rellenos de carne picada
MIÉRCOLES
Macarrones con queso estilo americano
Tortilla de patata
JUEVES
Sopa de picadillo
Escalopes de lomo con salsa de roquefort
VIERNES
Patatas guisadas con chistorra
POSTRES
Bizcocho de zanahoria con salsa de queso
Flanes rápidos de limón
Fruta variada fresca
*El domingo dejo preparados: las lentejas, los cestillos de brandada de bacalao, la crema de judías verdes, los pimientos rellenos, los macarrones cocidos y los escalopes sin la salsa.
