Hoy os enseño mi nuevo amado en la cocina, una cocotte, es una cazuela de hierro forjado, hecha de una sola pieza y que distribuye el calor de forma uniforme por toda ella. También su tapa hace que casi cierre herméticamente y conserve así el calor haciendo que los alimentos no pierdan nada de su jugo y se cocinen a fuego lento de forma espectacular.
Lo malo de estos amados es su precio, entre 100 y 200 euros es el precio de las principales marcas que la fabrican, yo he encontrado una por un precio de risa, 30€ en Amazón (os dejo el enlace abajo) lo que no sé es cuanto durará o si a la larga merecerá la pena... el tiempo nos dirá.
Otra de las pegas es el peso, la mía en particular pesa 5,5 kg y es de 26 cm de diámetro, para unos 6 comensales, si se te cae al suelo, puedes abrir un agujero hasta el sótano jajajaja.
De momento estoy encantada porque he encontrado una que mi bolsillo puede permitir y la he estrenado con esta receta clásica.
Redondo de buey en salsa de zanahorias
Ingredientes:
- 1 cebolla morada
- 6 zanahorias
- 3 dientes de ajo
- 1 vaso de coñac
- laurel, sal y pimienta
- 1 litro caldo de carne
- 1 redondo de buey atado
Comenzamos salpimentando y sellando la carne en la cocotte, es importante saber que estas cazuelas no son antiadherentes, por lo que necesitamos calentarlas siempre con aceite y es normal que se pegue un poco al principio, hay que aprender a cocinar de manera tradicional para disfrutar plenamente de ella.
Retiramos la carne y vamos a sofreír la cebolla, zanahoria y ajo todo ello cortado en trozos no muy grandes, tipo juliana, tampoco es muy importante este paso porque vamos a triturar toda la salsa al final con la batidora...
Cuando tenemos todo bien pochado, a fuego medio, añadimos el coñac y esperamos a que evapore el alcohol... añadimos el redondo y regamos con el caldo de carne, no es importante que se quede cubierto porque le daremos la vuelta a mitad de cocción.
Rectificamos de sal y ponemos el laurel, tapamos a fuego medio y dejamos cocinar durante 1 hora y media aproximadamente, vamos vigilando y dando la vuelta al redondo cada media hora.
Cuando finalizamos, sacamos la carne, le quitamos la cuerda (cuidado con quemarnos) y loncheamos en filetes del grosor que más nos guste en casa... la salsa resultante la pasamos por la batidora hasta que quede fina y acompañamos nuestros filetes con la salsa.
Como acompañamiento a este plato le va ideal un puré de patatas...
Espectáculo el resultado, a la mesaaaaaaaaaa
