Ingredientes:
1 barra de pan de torrijas o una normal del día anterior
1 lata de leche de Coco
3 huevos
azúcar
Canela en polvo
Piel de 1 limón
1 barra de pan de torrijas o una normal del día anterior
1 lata de leche de Coco
3 huevos
azúcar
Canela en polvo
Piel de 1 limón
Cortamos el pan en rebanadas de unos 2,5 cm de grosor, ligeramente en diagonal, y lo disponemos en un recipiente alargado sin sobreponer ninguna rebanada.
En una cazuela grande, vertemos la leche, el azúcar, la piel del limón y un poco de canela. Lo calentamos a fuego fuerte. En el momento en el que empiece a hervir apagamos el fuego y dejamos que se enfríe durante 5 minutos.
Eliminamos la piel del limón y echamos la leche caliente encima del pan de modo que todas las rebanadas estén en contacto con la leche.
Dejamos que se empape de la leche durante una rato.
Mientras tanto, batimos los huevos en un plato lo suficientemente grande para que quepa al menos una torrija. Hay que batirlo bien, que no quede ningún trozo grande de huevo.
Calentamos abundante aceite de girasol en una sartén amplia para freír varias torrijas a la vez. Cuando esté bien caliente, sacamos las rebanadas de pan de la leche, con mucho cuidado, y con ayuda de una espumadera, escurrimos el exceso de leche y lo empapamos en el huevo batido.
Sacamos la torrija del huevo batido y lo sumergimos en el aceite caliente. Dejamos que fría durante 3-4 minutos por cada lado, hasta que estén dorados. Hacemos esto con el resto de rebanadas.
Por último espolvoreamos de azúcar todas las torrijas y listo, ya está el delicioso postre para degustar.
A la mesaaaaaaaaaa