Los productos de limpieza de hogar, encarecen nuestra cesta mensual de la compra un montón. Yo cada vez uso menos productos de limpieza comerciales, poco a poco me voy fabricando mis propios productos con ingredientes caseros, más barato y más ecológico que comprarlos.
Hoy, después de probar varias opciones os comparto cómo hacer tu propio lavavajillas para el friegaplatos con productos que casi siempre tenemos por casa.
Ingredientes:
- 4 limones
- 250 gr de sal gorda
- 400 ml de agua
- 100 ml de vinagre blanco
- 1 chorro de abrillantador
- 1 cucharada sopera de bicarbonato
Lo primero es lavar y cortar los limones en trozos. En un bol incorporamos todos los ingredientes y los pasamos por la batidora hasta conseguir una pasta suave y homogénea.
Esta crema la ponemos en un cazo a fuego medio durante unos 18 minutos, vigilando y dando vueltas de vez en cuando para evitar que se pegue.
Y listo, esperamos que enfríe un poco y guardamos en un tarro de cristal con tapa. Para usarlo, únicamente has de introducir la pasta en el cajetín del lavaplatos, cerrar y ¡listo! un agradable olor a limón y una vajilla perfectamente limpia y desinfectada.
El tarro habitualmente lo conservamos en la nevera para su uso diario, no olvides etiquetarlo por si acaso :-)
Hoy, después de probar varias opciones os comparto cómo hacer tu propio lavavajillas para el friegaplatos con productos que casi siempre tenemos por casa.
Ingredientes:
- 4 limones
- 250 gr de sal gorda
- 400 ml de agua
- 100 ml de vinagre blanco
- 1 chorro de abrillantador
- 1 cucharada sopera de bicarbonato
Lo primero es lavar y cortar los limones en trozos. En un bol incorporamos todos los ingredientes y los pasamos por la batidora hasta conseguir una pasta suave y homogénea.
Esta crema la ponemos en un cazo a fuego medio durante unos 18 minutos, vigilando y dando vueltas de vez en cuando para evitar que se pegue.
Y listo, esperamos que enfríe un poco y guardamos en un tarro de cristal con tapa. Para usarlo, únicamente has de introducir la pasta en el cajetín del lavaplatos, cerrar y ¡listo! un agradable olor a limón y una vajilla perfectamente limpia y desinfectada.
El tarro habitualmente lo conservamos en la nevera para su uso diario, no olvides etiquetarlo por si acaso :-)
