La chía es una semilla que contiene una gran cantidad de nutrientes muy beneficioso para nuestra salud.
- Proteínas de calidad: Las semillas de chía contienen más proteínas que otras semillas vegetales y que incluso otros cereales, ya que estas proteínas mantienen todos los aminoácidos esenciales. De ahí que la chía sea un alimento muy interesante para vegetarianos y veganos, aunque también para los deportistas puesto que el aporte proteico de la chía es beneficioso para articulaciones y músculos.
- Ricas en fibra: Tiene gran cantidad de fibra soluble, que nos da sensación de saciedad. Además, la fibra de la chía ayuda a retrasar la absorción del colesterol y de la glucosa y nos ayuda a reducir sus niveles en sangre. Al contener tanta fibra no se recomienda abusar de su consumo, pues aunque la fibra es muy saludable, mucha cantidad puede producir malestar digestivo y distensión abdominal.
- Ácidos grasos: Las semillas de chía aportan una gran cantidad de ácidos grasos de la serie W3, que son beneficiosos. No contienen grasas saturadas, ni colesterol.
- Calcio de fácil absorción: Una de las propiedades a destacar de la chía es su alto contenido en calcio. Pero lo más llamativo es el tipo de calcio que contiene ya que es de buena asimilación.
- Antioxidantes: La chía es muy rica en antioxidantes, más incluso que el arándano rojo. Esto nos permite luchar contra los radicales libres y la oxidación celular.
- Ricas en vitaminas y minerales: Entre los minerales que contiene la chía destacan el potasio, el magnesio, el manganeso, el cobre y el zinc. Por su parte, las principales vitaminas que contiene son del grupo B, sobre todo las B1 (tiamina) y B3 (niacina)
Después de leer todo esto... quién no quiere incorporarla en su dieta, pues nada a comprar semillas de chía y hacer una rica y fácil receta de postre.
Ingredientes:
3 yogures naturales (azucarados o no)
25 gr de semillas de chía
2 plátanos maduros
35 gr de miel
4 fresas
1 cucharada de canela en polvo
Colocamos en un bol las semillas con el yogur, removemos y dejamos reposar para que se hidraten.
Pelamos los plátanos y en otro bol los machacamos añadiendo la canela y la miel.
Cortamos las fresas en láminas o dados.
Montamos el postre en vasitos, una capa de yogur, unas fresas, compota de plátano y otra capa de yogur.
Quedarán unos vasitos con muchas propiedades generosas para nuestro organismo, y además rica de rechupete. Una receta sencilla que puedes variar con las frutas de temporada que tengas por la nevera.
A la mesaaaaaaaaa
