Los domingos suelo estar sola en casa la mayor parte del tiempo, así que dedico las mañanas a madrugar para que me cunda el día y me de tiempo a una buena tirada de sofá después de comer viendo alguna serie en Netflix.
Por la mañana plancho y me quito el mogollón de ropa, leo en internet y repaso redes sociales, blogs, y apuntes de mis cursos online.
Para comer los sábados y domingos, miro a ver si hay sobras o preparo algo muy rápido (que no me lleve más de 20 minutos), y después del momento sofá, aprovecho para ir adelantando la cocina de los menús de la semana.
Para esta semana he elegido los siguientes menús y ya tengo los ingredientes listos para ponerme a cocinar, suelo buscar siempre recetas que puedan ser congeladas o reservadas para la semana, ya que llego del trabajo justo para comer todos y luego vuelvo a trabajar.
LUNES:
MARTES:
MIÉRCOLES:
JUEVES:
Filetes a la plancha (sin receta)
VIERNES:
Como nunca calculo bien las cantidades, siempre me sobra por el miedo a quedarnos con hambre, así que los viernes los utilizamos para recuperar los tuppers con las sobras y cada uno elige su menú.
POSTRES CASEROS:
Como veis en los menús el domingo he dedicado la tarde a cocinar la crema de alubias, los calabacines rellenos, las migas, el pudin de pan y las magdalenas, y adelantando estos platos mi semana será más tranquila en la mesa.
Dedico más o menos tres horas mientras me pongo mi serie favorita en el iPad para que me haga compañía en la cocina, y entre espera y espera, voy subiendo las recetas y se me pasa la tarde volando.
Durante la semana en los ratos muertos (después de comer o cenar) voy pensando menús y recetas y así el sábado por la mañana tengo la lista de la compra preparada para cocinar el domingo. De esta forma cocino siempre alimentos frescos y si me sobra mucho (porque han faltado comensales) congelo ya la comida cocinada y siempre hay tuppers en el congelador para las semanas con despistes o simplemente... vagas.
Dedico más o menos tres horas mientras me pongo mi serie favorita en el iPad para que me haga compañía en la cocina, y entre espera y espera, voy subiendo las recetas y se me pasa la tarde volando.
Durante la semana en los ratos muertos (después de comer o cenar) voy pensando menús y recetas y así el sábado por la mañana tengo la lista de la compra preparada para cocinar el domingo. De esta forma cocino siempre alimentos frescos y si me sobra mucho (porque han faltado comensales) congelo ya la comida cocinada y siempre hay tuppers en el congelador para las semanas con despistes o simplemente... vagas.