Pasadas las vacaciones, he prometido tener en la nevera fruta de temporada y comer sólo bollería hecha en casa, así que paso los ratos muertos buscando recetas para reposteros novatos, ya que soy nueva en la repostería y en la cocina puedes innovar, pero en postres las cantidades exactas son importantes y yo poco disciplinada en ello.
Aprovecho la Thermomix para experimentar cada semana y voy compartiendo aquí las recetas para tenerlas todas juntas en un mismo lugar (que los papeles y las notas las acabo perdiendo).
Esta receta en concreto me daba un poco de reparo... ¿chocolate y vino tinto? bueno pues sorprendente hay sido un éxito y no han quedado ni las migajas, repetiremos seguro.
Ingredientes:
4 huevos
200 gr de azúcar blanco
200 gr de mantequilla (yo uso margarina Ligeresa)
200 gr de Nesquik (puedes usar otro cacao soluble)
110 gr de vino tinto
200 gr de harina
1 sobre de levadura
Precalentamos el horno a 180º con calor arriba y abajo
Introducir en el vaso los huevos y el azúcar y programar 2 minutos velocidad 2.
Incorporar la mantequilla y programar 1 minuto, a temperatura 37º y velocidad 3.
Añadir el cacao y el vino y programar 15 segundos, velocidad 3.
Agregar la harina y la levadura y programar nuevamente 15 segundos en velocidad 3.
Puedes envolver un poco más la mezcla con la espátula si queda algo de harina a la vista.
Preparar el molde con mantequilla y un poco de harina para evitar que se pegue la masa, yo he usado uno redondo de unos 30 cm de diámetro. Echar la mezcla en el molde y al horno unos 35-40 minutos. Yo uso una aguja de tejer para comprobar si está ya listo, pinchando en el centro si la aguja sale limpia ya lo puedes sacar, si sale pringada de masa, espera unos minutos más y vuelve a comprobar.
La verdad que ha sido un éxito y el sabor a vino no se nota para nada, pero le da un toque especial, habrá que probar con otros licores a ver como salen.
Puedes decorar el bizcocho con azúcar glass o con un molde más original, pero la verdad yo para eso soy práctica, con que esté bueno nos sirve.
